Al llegar a clase esta mañana teníamos una sorpresa: el duende Cascabel nos había dejado un mensaje y unos ingredientes.
Una vez leído el mensaje hemos deducido que como hoy era San Blas lo que teníamos que hacer era un ROSCO. Pero no teníamos horno, así que hemos ido a preguntar a los chicos de cinco años para ver si nos echaban una mano con nuestro problemilla.
A ellos su duende les había dejado los mismos ingredientes y tras un intercambio de opiniones hemos deducido que podíamos usar el horno que ellos utilizan en los talleres.
Ya teníamos todo, así que... !MANOS A LA MASA!
Hemos ido echando los ingredientes con mucho cuidado, los hemos mezclado muy bien hasta conseguir la masa, le hemos dado la forma de CÍRCULO, hemos puesto bolitas de colores para decorarlo y ... al horno.
Cuando hemos vuelto de comer ya estaba hecho, ¡cuánto había "engordado"!, nuestros polvitos mágicos, la levadura, han funcionado, ya solo nos faltaba probarlo a ver que tal nos había salido.
¡Somos unos buenos PASTELEROS!
¡EL ROSCO DE SAN BLAS, QUÉ BUENO ESTÁ!